¿CUÁL ES TU ACTITUD DELANTE DE DIOS?


Por Elbin Flores Robles, el 03/09/2016

En nuestra vida se presentan muchas oportunidades; oportunidad para un nuevo empleo, para estudiar alguna carrera profesional, para pedir perdón y oportunidad para perdonar, en fin son muchas las oportunidades que podemos tener. Depende de cada uno si decide tomar o dejar esa oportunidad.

Hoy quiero hablarte de un hombre que cometió un error muy grande en su vida y como consecuencia perdió la mejor oportunidad. Tal vez has oído el dicho “Las oportunidades no se pierden, otro toma las que uno deja.”

También has oído decir que de los errores se aprende; pues en esta ocasión quiero que tú y yo aprendamos del error de un hombre llamado Simón.

Si tienes una biblia a la mano te invito a buscar Lucas 7:36-50, y si no tienes no te preocupes a continuación te presento el relato:

36. Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. 

37. Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 

38. y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. 

39. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. 

40. Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. 

41. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; 

42. y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? 

43. Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. 

44. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. 

45. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 

46. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. 

47. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 

48. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 

49. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? 

50. Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

Como te habrás dado cuenta en el relato, Simón tomo la oportunidad de tener a Jesús en su casa, que gran bendición verdad?, quiero que recuerdes lo que Jesús le dijo a Bartimeo en Marcos 10:51 

Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.

Pues así como Bartimeo, Simón tenía delante de el a Jesús, estaban comiendo, hablando de muchas cosas; en cualquier momento Jesús pudo preguntarle ¿Qué quieres que te haga?, ¿te imaginas esa gran oportunidad?, ¿Tu que responderías a Jesús si te hiciera esa pregunta? 

Pero te diste cuenta que Jesús no hizo esa pregunta ¿porque? te preguntaras y una de las razones fue su ACTITUD. Te explico porque; a partir del versículo 37 entra en escena una mujer a quien Simón la señala como pecadora, al hacer eso Simón la está juzgando, ¿crees que juzgar a los demás está bien? Antes que respondas quiero que recuerdes lo que enseña Jesús en Mateo 7:1-2 

1. No juzguéis, para que no seáis juzgados. 

2. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.

Te diste cuenta que Simón estaba haciendo lo contrario a lo que pide Jesús. ¿Cómo se dice cuando se hace lo contrario a lo que Dios enseña? Creo que Tú y yo sabemos que eso es pecar. Eso no es todo, en el versículo 39 Simón da a entender que no debería dejarse tocar por un pecador, aquí él está menospreciando a la mujer, ¿menospreciar a los demás es bueno? Recuerda Proverbios 14:21 

Peca el que menosprecia a su prójimo; Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado. 

La palabra de Dios nos enseña que cuando alguien menosprecia a su prójimo está pecando. Entonces Simón está pecando y lo está haciendo delante del Hijo de Dios ¿te das cuenta de la gravedad de su actitud? Sin embargo Simón llama pecadora a la mujer; quiero que recuerdes Lucas 6:41 

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

Este hombre no se daba cuenta de su actitud, estaba haciendo todo lo contrario a lo nos enseña el Señor a través de su palabra. Pero mira cómo responde en el versículo 41, Jesús le habla y el responde di Maestro, ¿acaso Simón está obedeciendo a las enseñanzas de Jesús para llamarlo maestro? Esta es una actitud hipócrita. 

Pero todo no termina ahí, del versículo 44 al 46 podemos ver que Simón no dio un buen recibimiento a Jesús, no demostró gentileza, hospitalidad, no recibió a Jesús como era digno. ¿Cuál fue el resultado de esta actitud de Simón? En el versículo 48 Jesús dice a la mujer “Tus pecados te son perdonados” y en el versículo 50 vuelve a decir a la mujer “Tu fe te ha salvado, ve en paz”. 

Quiero que te hagas la siguiente pregunta ¿Para quién pudo haber sido esas palabras que Jesús dijo a la mujer? Verdad que pudieron haber sido para Simón, pero el dejo esa oportunidad y como dice el dicho otro tomó la que el dejo. Y ¿Por qué la dejo? Por su actitud ante Jesús. 

Tú y yo sabemos que no somos perfectos, que al igual que Simón pecamos delante de dios pero es en ese momento donde debemos reconocer nuestra condición y arrepentirnos así como lo hizo un hombre llamado Zaqueo que también tubo a Jesús en su casa, pero a diferencia de Simón, Zaqueo reconoció su condición y se arrepintió, recuerda lo que hizo en Lucas 19:8 

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 

Y a esa actitud de Zaqueo, Jesús respondió “Hoy ha llegado la salvación a esta casa”. 

... Así mi estimado y estimada, cada nuevo día es una bendición de Dios, una ocasión para actuar de la manera correcta y tomar las  oportunidades que Dios nos quiere dar …

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